Hace ya algunos años, Gossip Girl coronó el podio de los guilty pleasures ofreciendo una serie repleta de niños pijos y elegancia viperina. Lo cierto es que mi deslumbrado enganche a las aventuras de Serena y compañía me duró dos temporadas, lo justo para anticipar el carente interés del baile de intrigas e intereses románticos que se produciría más tarde. No obstante, lo cierto es que la confabuladora galería de personajes del Upper East Side se quedó en mi imaginario, incluyendo al adorable Chico Solitario interpretado por Penn Badgley. Ahora imaginemos a este mismo personaje diez años más tarde, bastante más tocado del ala y todavía fascinado por musas rubias. Bienvenidos al retorcido mundo de You, la nueva serie anti-romántica de Netflix.

En la mente de Joe

You comienza con el clásico “chico conoce a chica”. Joe (Penn Badgley) es un atractivo y culto librero que un día conoce a Guinevere Beck (Elizabeth Lail), una joven aspirante a escritora que inmediatamente capta su atención. Lo que podría sonar a comedia romántica, rápidamente muta en algo muy distinto; y es que Joe, bajo su apariencia atenta y caballerosa, esconde a todo un sociópata dispuesto a hacer cualquier cosa para lograr sus fines.

You está concebida -y se consume- a modo de fast food seriéfilo: diez capítulos que oscilan entre el romanticismo macabro y el thriller durante los cuales acompañamos a Joe y a su retorcida mente en acción. En el mismo momento en que Beck se convierte en el foco de su obsesión, nos volvemos cómplices de sus intrusiones, voyeurs de sus maquinaciones e incluso culpables de congratularnos cuando sus planes surten efecto.

Y es que, a pesar de su ligereza, You expone de forma ejemplar la dualidad tan común en personas como Joe; a menudo, los psicópatas o sociópatas muestran un halo de encanto capaz de camuflar un mundo interior frío y calculador. La serie juega con el carisma que el personaje despierta en nosotros; sabemos la clase de persona que es gracias a su corriente de pensamientos en off, pero es algo que casi olvidamos al verle interactuar con Beck o con el hijo de su vecina. Para cuando Joe empieza su escalada de atrocidades, ya estamos enganchados al personaje, habiendo desarrollado una curiosa empatía con su manera de justificar sus actos.

Los personajes de You

Está claro que en You resulta muy importante mantener un equilibrio que nos mantenga enganchados al personaje de Joe para no desligarnos de la trama, lo suficientemente claro para retratarle pero no para repelernos. Uno de los recursos empleados para suavizarle o ponerle en contexto son los flashbacks de juventud, sugiriendo un entorno que le habría ayudado a desarrollar una personalidad obsesiva y retorcida. Es por esta razón que podríamos etiquetar a Joe como un sociópata -alguien que adquiere dichas actitudes- y no como un psicópata -nacido con ellas-.

Si nos centramos en los personajes que acompañan a este “príncipe azul”, observamos que la galería de féminas no ayuda precisamente a la audiencia a conectar con ellas. Dejando al margen la obviedad de que nadie en su sano juicio aprobaría o justificaría los actos que comete Joe a lo largo de la serie, es curioso cómo You se empeña en lograr que el resto de personajes femeninos resulten en gran medida antipáticos, posicionándonos al lado de Joe.

Beck es una chica insegura, egoísta y carente de personalidad que resultaría una pareja tóxica de libro sino fuera porque su pretendiente se lleva la palma. El grupo de amigas, más de lo mismo: Peach (Shay Mitchell) es mentirosa, superficial y vil, mientras que Annika es toda una caricatura millennial del influencer vacío de discurso. Eso sin contar a la ex pareja de Joe, Candace, de la que no entraré en detalle pero que tampoco resulta precisamente un ser humano ejemplar. Como espectadora, no negaré que esta estampa resulte gloriosamente divertida, pero también me sorprende que la ficción apoye a Joe en su misantropía -rayana a la misoginia- con mecanismos con zafios.

La era stalker

La mayoría de nosotros, en mayor o menor medida, hemos empleado las redes sociales para curiosear sobre alguna persona o espiarla con total libertad. Lo que podría entenderse como un ejercicio a menudo bastante inocente, en You se expone como un análisis certero de las consecuencias que puede llegar a tener volcar nuestras vidas online. Plataformas como Twitter, Instagram o Facebook suponen un escaparates diversos que, al margen de exponer una cara más o menos verídica de cada uno de nosotros, pueden suponer una fuente de información al alcance de cualquiera con malas intenciones.

No es nada descabellada la manera como Joe ata cabos sobre los lugares que Beck frecuenta; como mínimo, da que pensar sobre qué partes de nuestra privacidad conviene mostrar de forma pública.  

Romanticismo macabro

Si bien You podría haber pasado sin pena ni gloria por su tendencia al culebrón de sobremesa -la trama Peach- o por su romanticismo de anuncio, cuando Joe revela su cara más auténtica sirve como subversivo políticamente incorrecto para una audiencia aletargada por tanto producto feel good. Subvirtiendo los clichés de la comedia romántica, You se atreve a revolver un poco en la oscuridad de la psicología humana, poniendo de manifiesto lo que puede implicar la toxicidad latente en algunos y darnos una muestra de aquellos de quienes deberíamos huir sólo con notar su presencia.

PD: Me parece tremendo que el propio Penn Badgley tenga que poner los puntos sobre las íes (a través de Twitter) a los que le hacen la ola al personaje de Joe. Lo que creéis que alguna de las actitudes de este hombre son loables, sinceramente, hacéroslo mirar.

Ficha You Filmaffinity

Trailer You

Publicado por Noemí Escribano

Comunicadora Audiovisual, lectora voraz y procrastinadora nata.

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