Vi la serie GLOW hace ya unos cuantos meses y tenía pendiente dedicarle una pequeña reflexión a esta nueva ficción de Netflix (de la que ya han confirmado segunda temporada). La plataforma nos está dando bastantes alegrías en el terreno audiovisual  – merece la pena sólo por productos como The Crown y siempre, y cuando, obviemos adaptaciones fallidas como Death Note – y aunque Gorgeous Ladies of Wrestling no ha sido uno de los mayores éxitos de la plataforma en cuanto a recepción, lo cierto es que es una obra a reivindicar cuya renovación es más que bienvenida.

La mirada feminista

Hay algo de GLOW que me resulta sumamente atractivo y es su certera mirada sobre el feminismo. Vivimos en una época en la que parece que este concepto está siendo desdibujado de una manera alarmante, y aunque puede que suene algo controvertido, lo cierto es que a mi parecer se está “corrompiendo” la pureza de esta idea tan necesaria, convirtiéndolo en un concepto tremendista donde se salta a la yugular por realidades como la guerra de sexos (tópicos para todos, no sólo para las mujeres). 

Por lo que leo y oigo, al menos a nivel popular, se esgrime el femenismo contra los tópicos de ambos géneros y se sobrepasa el ideal de igualdad con el de supremacía. Es un tema muy complejo del que, obviamente, sólo dispongo de una visión sesgada, pero a lo que quiero llegar es que, para mí, GLOW es el verdadero feminismo. ¿Por qué?

La serie está formada por un grupo de mujeres dispares, que independientemente de su género, son seres humanos que cometen tantos errores como aciertan. Algunas de ellas son «del montón» y otras extraordinarias por sus habilidades y talentos; otras parecen tópicos andantes y donde otras se encargan de quebrar todos y cada uno de ellos, sin parecerse a nadie más. También las hay con ambiciones y las que se conforman con su realidad; vamos, que me parecen seres humanos muy convincentes en toda la variedad existente (ésta y otra) y, a pesar de que existen personajes deformados por la ficción y por la búsqueda del rol exótico (la mujer loba) lo cierto es que la mayoría de ellas se parecen bastante a la idea de mujer que yo misma tengo: es decir, un conjunto de todas esas cosas sin que sea necesariamente ninguna de ellas.

El tópico revulsivo

Los tópicos existen y quiénes se encargan de romperlos, también. Hacer chistes sobre temas que nos hacen poner los ojos en blanco no es el problema: el problema es suponer que eso es lo único que existe y que nos define, así como la pérdida de respecto por esa variedad que nos hace humanos, independientemente de nuestro sexo. GLOW parte de un prisma formado por personalidades y caracteres muy diferentes para mostrarnos el abanico de realidades disponibles (al menos una parte de él) y hacernos disfrutar con sus peripecias. Me fascina que parta de una premisa extravagante para mostrarnos realidades.

Su protagonista, en particular, me encanta: su mezcla de torpeza y de tenacidad, su talento para destacar y para cometer los peores errores. eEn mayor o en menor grado, todos nos hemos sentido como la mayor escoria de la tierra al cometer un error que nos ha alejado de alguien, de la misma forma que tenemos días en los que sentirnos fuertes y poderosos. Y, claro está, los inevitables días en los que encogernos en el sofá y dejar que el mundo aleje el foco de nuestra persona.

Será porque no me gusta que me encasillen, será también porque reconozco la realidad de los tópicos en muchas actitudes, será porque soy diferente depende del día como todas mujeres (y hombres). Sea lo que sea, bienvenido sea GLOW y que no descarrile con sus posibilidades, que las tiene.

Ficha GLOW Filmaffinity

Trailer GLOW

Publicado por Noemí Escribano

Comunicadora Audiovisual, lectora voraz y procrastinadora nata.

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