‘La calumnia’ – rumores que matan

La calumnia

Echar la vista atrás para realizar pequeños rewinds sobre las películas siempre es interesante. Más aún cuando la cinta a revisionar trata un tema que ha cambiado tantísimo de enfoque -socialmente y en su representación cinematográfica- como es la homosexualidad. Afortunadamente, vivimos en una época donde la esperada normalización de los colectivos LGTB+ empieza a dar sus frutos y, aunque todavía queda muchísimo camino por recorrer, la evolución es notable. Por esa razón, poner la lupa sobre La calumnia resulta particularmente impactante. No solamente por mostrar una realidad que se nos antoja increíble desde el mal sentido de la palabra, sino también por su valentía tratando el que era un tema tabú en aquellos años.

La calumnia destructora

Karen (Audrey Hepburn) y Martha (Shirley McLaine) son las directores de un prestigioso colegio privado para señoritas. Amigas desde la universidad, mantienen una relación muy estrecha que levanta las suspicacias de una de las alumnas, quien enfadada por un castigo que considera injusto, empieza a extender el rumor de la relación entre ambas. Esto les ocasionará un sinfín de problemas en una sociedad que todavía consideraba la homosexualidad como algo intolerable.

La calumnia

William Wyler dirigió en 1961 esta película, remake de Esos tres dirigida por el propio Wyler en 1936, que en la versión original se tituló The children’s hour. La cinta, basada en un obra de teatro, logró optar a cinco premios Oscar, además de otras nominaciones notables como a los Globos de Oro. Sin duda alguna, el principal punto fuerte de este drama intrasladable -por suerte- a nuestra realidad actual, son las interpretaciones de sus dos actrices principales, entregadas por completo a unos roles complejos dentro de su aparente sencillez.

Vulnerabilidad en tiempos de censura

En La calumnia se disfrutan diálogos sin palabras gracias a las elocuentes miradas de sus protagonistas, tan explicativas o más de lo que se llega a decir. Cabe destacar especialmente el personaje que interpreta Shirley McLaine, cuyo dilema va más allá del bulo lanzado por la alumna vengativa. El film trata la homosexualidad encubierta en forma de rumor destructor vertido por una niña, una situación que nos retrotrae a otro gran film mucho más actual. En La caza su protagonista también se ve vilipendiado por sus vecinos debido al testimonio difundido por una de sus alumnas, aunque en este caso la infamia es de naturaleza totalmente distinta.

La calumnia

El drama que estalla y se desarrolla parte de un rumor que en ningún caso debería despertar la conmoción e intolerancia de la sociedad. A partir de aquí los espectadores presenciamos cómo, poco a poco, las libertades de las protagonistas se van viendo coartadas, introduciéndolas en una realidad cruel y devastadora.

[SPOILER] El hecho que Martha tenga que abrirse figuradamente en canal para expresar lo que siente, forzada por las circunstancias, es algo que hemos podido ver en otras cintas recientes. En Con amor, Simón un sentimiento totalmente natural como es sentir algo por personas de tu mismo sexo sitúa a su protagonista en una posición de exposición y vulnerabilidad ante el resto de la comunidad. Algo que pone de manifiesto que, aunque La calumnia tenga un sabor añejo, se siguen dando situaciones de intolerancia hoy en día. [FIN SPOILER]

La calumnia me supo a joya escondida por la honestidad de las interpretaciones y por la sensibilidad a la hora de abordar la situación de las protagonistas. Aunque, si bien las situaciones que presenta el filme son de una intolerancia extrema, que rara vez podemos ver hoy en día, sigue habiendo conexiones con las formas de reaccionar de una comunidad. Por desgracia, si hay algo que sigue vigente es el afán de la sociedad por dictaminar juicios sobre qué es aceptable o no, inmiscuyéndose innecesariamente en las vidas ajenas.

Ficha La calumnia Filmaffinity

Trailer La calumnia

Noemí Escribano

Comunicadora Audiovisual, lectora voraz y procrastinadora nata.

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