En la época en la que ir a conciertos era parte de mi rutina, las razones que me llevaban a escoger unos u otros eran… Para qué engañarnos, con un presupuesta tan reducido como era el mío -si iba tanto de concierto era porque sólo tenía un empleo a distancia que me llevaba pocas horas-, el precio de los conciertos era un factor determinante a la hora de escoger sesión fotográfica. Sin embargo, en el caso del concierto The Saurs + The Legendary Tigerman, hubo otras dos cuestiones: la primera, que no había tenido la oportunidad de fotografiar a ningún grupo todavía en esa sala y me apetecía el desafío de salir de mi zona de confort -aka Sala Apolo-.

El segundo motivo es que le tenía cariño a la primera banda en tocar, The Saurs, a los que ya había visto durante el circuito de actuaciones Bala Perduda de la ya citada Sala Apolo. Ésta sería la segunda de las tres ocasiones en que llegué a verlos actuar: la tercera sería durante el Primavera Sound, justo al enterarme de la inminente disolución del grupo.

Aun así, pude escuchar mis buenas tres veces en directo el temazo de The Saurs que es que The Spring.

El concierto se celebró durante el mes de junio de 2015, en el marco del Budweiser Low Festival on Tour. The Legendary Tigerman era un grupo totalmente desconocido para mí y descubrí el espectáculo de Paulo Furtado y compañía, mezcla de rock’n’roll tradicional e innovador, precisamente en esta actuación. Por su parte, The Saurs constaba de tres barceloneses de potente directo con aires de punk y garage.

En cuanto a la experiencia de fotografiar en la Sala Sidecar… tan sólo lamento no haber tenido mi Tokina 11-20 en aquellos momentos; la cercanía que puedes tener con el grupo a la hora de fotografiarles es maravillosa. Ni fosos, ni vallas, tan sólo la libertad de disfrutar de la música a pocos pasos de distancia.

Publicado por Noemí Escribano

Comunicadora Audiovisual, lectora voraz y procrastinadora nata.

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