‘Viaje a Sils Maria’ – la niebla que no se detiene

Viaje a Sils Maria

Maria Enders se enfrenta a su relevo generacional, metafórica y literalmente hablando. Actriz de profesión, cuando tenía 18 años interpretó en el teatro a Sigrid, una muchacha llena de fuerza y juventud que manipuló a su antojo a una mujer madura, Helena, totalmente enamorada de ella. Ahora, varias décadas después, le piden que interprete precisamente el papel de la mujer a la que derrotó en escena.

Viaje a Sils Maria se centra en el personaje de Maria Enders, magníficamente interpretada por Juliette Binoche. Es muy fácil identificarse con ella a pesar de no compartir profesión o tramo vital. Ella se encuentra en ese delicado momento de la vida en que los primeros signos de la vejez irrumpen cruelmente en la cotidianidad. Maria detesta a Helena; la entiende como un ejemplo de debilidad y humillación. Sin embargo, hay algo más profundo que la hace rechazarla. Y es que aceptar su rol constituye una especie de rendición ante el paso de los años. Por mucho que su yo interior le diga que aún es joven y que esa mujer derrotada no tiene nada que ver con ella. 

La edad como rival

No hay mirada más condescendiente y difícil de soportar que la que te devuelve el propio espejo. El fantasma de tu juventud te observa con altivez desde el recuerdo, convirtiendo tu reflejo en una suerte de broma de mal gusto. Maria contempla a su ayudante, Valentine -una muy acertada Kristen Stewart-, cuya juventud y una extraña lucidez para poner el dedo en la llaga ya suponen un daño en la relación. Contempla también a Jo Ann (Chloë Grace Moretz), su rival, una niña de apariencia dulce que pronto coloca las cartas sobre la mesa: nueva generación, nueva sangre fresca. El resto, es historia.

Al final, viendo Viaje a Sils Maria resulta fácil reflexionar sobre el paso del tiempo y en la manera cómo te afecta cumplir años. La relación que estableces contigo misma a partir de ciertas edades marcará la senda de los futuros años. Cambiar las ilusiones y los proyectos con una actitud cercana a conformarse supone una crisis para muchas personas, incluso cada vez a edades más tempranas.

Viaje a Sils Maria

Viaje a Sils Maria: la niebla que se desvanece

Envejecer constituye un proceso lento pero insalvable. Cuando se hace presente es tan patente como la niebla que surge entre las montañas de Viaje a Sils Maria. La cinta de Olivier Assayas juego con un elemento metafórico para explorar a un personaje que no sabe lidiar con el pasado ni con el recuerdo de su versión anterior. Y sin embargo, al final lo más sencillo es entender que cada uno de esos cortocircuitos vitales es un duelo necesario por todas las etapas de la vida que ya no regresarán.

Para ver si…

  • No te dan miedo las películas lentas pero ricas en reflexiones y diálogos que disfrutar.
  • Disfrutas los duelos interpretativos: tanto Binoche, como Stewart como Moretz están fantásticas y plasman distintos tipos de mujeres a través de distintas fases vitales.

Ficha Viaje a Sils Maria Filmaffinity

Trailer Viaje a Sils Maria

Noemí Escribano

Comunicadora Audiovisual, lectora voraz y procrastinadora nata.

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